martes, 19 de octubre de 2010

Financiamiento del 82%

Proyecto Sur llevó al Congreso su propuesta para los Jubilados, detallando las fuentes de financiamiento.

Ni el gobierno, ni el Radicalismo o el Peronismo Federal quisieron tratar el proyecto, ni unos ni otros buscaron seriamente llevar una solución justa a los Jubilados.
Uno por priorizar su caja para un año electoral, otros porque buscaron el Veto que imlique costos políticos para el Gobierno.

Los Jubilados, fueron carne ca cañón de disputas electorales.

Proyecto Sur seguirá planteando su proyecto genuinamente financiable

EL FINANCIAMIENTO del 82%

a) Superávit del ANSES

El primer punto a considerar para financiar nuestra propuesta es la situación fiscal del ANSES para el 2010. Como da cuenta el cuadro Nro 14, el ANSES tenía presupuestado un superávit para el 2010 de $15.480 millones. Sin embargo, tanto los supuestos falsos del presupuesto en materia de evolución de actividad y precios, así como las medidas adoptas con posterioridad, principalmente la “asignación universal” financiada con el superávit del ANSES, han reducido dicho superávit en $8.203 millones.

b) Restitución de las contribuciones patronales a los niveles de 1993 para grandes empresas

Como es bien sabido, las reducciones a las contribuciones patronales iniciadas en 1993 determinaron que las contribuciones pagadas por los empleadores se redujeran del 33% de la nómina salarial al 17% para la industria y al 21% para el comercio y los servicios. Así, luego de más de 15 años de aquellas medidas y con una modificación sustantiva del tipo de cambio sostenido por más de 8 años, la industria sigue pagando un nivel de contribuciones que es casi la mitad de la que pagaba en aquel año; mientras el comercio y los servicios pagan un nivel de contribuciones que es un 36% inferior a aquel entonces. Restituir las contribuciones patronales supone incrementar los niveles de recaudación por este concepto en un 94% en la industria y en un 57% en el comercio y los servicios. Sin embargo, dichos aumentos no deben realizarse en las pequeñas y medianas empresas que presentan una realidad muy diferente a las grandes empresas.

De esta manera se podría ampliar rápidamente la recaudación por contribuciones y liberar recursos tributarios de ANSES en más de $16.800 millones. Hacer esto posible supone obviamente una regulación pública eficaz que en cada sector particular evite la esperada respuesta que en materia de precios pudieran intentar plantear las firmas con mayor poder de mercado.

Estas 2 medidas suponen un total de $25.014,4 millones que son suficientes para afrontar el costo neto de nuestra propuesta (de $24.820,3 millones).

Por lo tanto se trata de una medida perfectamente financiable que no toma en cuenta, siquiera otras fuentes de financiamiento disponible, a saber:

a) La compensación de recursos que el ANSES debería recibir del Tesoro por afrontar las Asignación Universal. Es decir el ANSES esta financiando los $8.400 millones del programa y el gobierno está ahorrando recursos del orden de los $4.100 millones correspondientes a los planes que se dieron de baja en el marco del programa.

b) Los excedentes de recaudación que el Gobierno no contempló en el Presupuesto 2010 al subestimar el nivel de precios y también la pauta de crecimiento. Se trata de recursos adicionales en torno a los $30.000 millones.

c) La consideración del tope que deben cumplir los recursos acumulados en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Se trata de un fondo originalmente pensado (en el año 2007) para acumular hasta un 30% de la masa de prestaciones previsionales como modo de garantizar el pago de haberes. Con la estatización de las AFJPs, dicho porcentaje se elevó al 100% de las prestaciones de un año. En la actualidad dicho Fondo acumula activos por más de $150.000 millones, lo que representa casi el doble de los $78.000 millones de prestaciones anuales. Por ende, no hay ninguna duda de que existen activos y recursos en capacidad de liberarse para garantizar la mejora en el nivel de las prestaciones. No se trata de una cuestión técnica ni operativa, sino como siempre de voluntad política.

d) No estamos discutiendo una reforma integral de ganancias, que permita capturar mayores recursos por vía la eliminación de las exenciones a las rentas financieras, las ganancias de capital, la fuga de tributos al exterior y la elevación de la alícuota en el tramo de mayores ingresos personales. Una estimación conservadora supone ampliar recaudación por esta vía en cerca de $7.000 millones (como lo reconoce el propio Ministerio de Economía)

e) El replanteo de los recursos que se drenan en el barril sin fondo de los subsidios que en lo que va del año, arroja una proyección de recursos de casi $17.000 millones adicionales al monto fijado en el Presupuesto 2010. Subsidios que engrosan, convalidan y reproducen una apropiación de ganancias extraordinarias de algunas pocas firmas que conforman el oligopolio petrolero local.

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